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miércoles, noviembre 28, 2007

Desconsiderados

~Reunión plenaria de roomates lunes al mediodía~

Roomie #1: - Wey qué bueno que nos vimos los tres para ver qué haremos, qué opinan de lo que les comenté?
Roomie #2: - Pues no se cabrón, no se, Irene chambea chido, deja el depa como espejo wey, lo que propones no suena chido, le echa ganas.
Semidiós (Roomie #3, duh): - Pues ya se wey, pero admitámoslo, si no lo hacemos ahorita quién sabe cuándo nos desharemos de esto.
Roomie #2: - Pues tenemos que tomar una decisión pues, la que sea pero ya no quiero estar pensando en esto cualquiera que sea el resultado.
Roomie #1: - Pues hagámoslo ya a la beis, sin pensar tanto.
Semidiós: - Ok, va!

~Los tres al únisono llaman a Irene que está en la cocina~

Irene: - Sí señores díganme?
Semidios: - Bueno Irene, hemos visto que haces un gran trabajo dejando nuestro muladar siempre impecable.
Roomie #1: - Así que entre los tres hemos decidido hacerte un regalito ahora que vienen las posadas.
Irene: - Ay no se hubieran molestado, que amables ustedes!
Roomie #2: - Nooooombre Irene no es nada, mira, toma, te regalamos esta botella de Vodka de la chingona.
Semidiós: - Y para que tengas el kit completo, te llevas las dos botellas de agua quinada del refri!!


Analogía

Cuando estoy recién levantado - no despierto aún - me sirvo mi café y le pongo leche de la cajita de las que le tienes que cortar la punta con un cuchillo, siempre recuerdo cuando era niño, y las primeras veces que oriné en el baño sin supervisión de mi madre.


martes, noviembre 27, 2007

Una paradoja

"Tienda de Regalos"


lunes, noviembre 26, 2007

Hubieras venido ayer

Cada vez que, andando por esta ciudad tamaño "jumbo" escucho que alguien dice por cualquier motivo - uuuh hubieras venido ayer... - me acuerdo de una región que de cariño le dicen Cachanilla, esa región no sólo es famosa por su historia muy francesa cuando le época de explotación minera, también por su gran población gay, la pesca del calamar, el pan - seguramente también gracias a la cultura francesa que viene de generaciones - y por su frase "uy, hubieras venido ayer".

Para un capitalino, el pueblo es poco conocido realmente, pero las referencias son incontables, uno lo llega a conocer gracias a la acumulación de innumerables "pasaditas" cuando anda de viaje por la península y se detiene inevitablemente a comprar pan - el encargo obligado de amigos y familiares al enterarse que pasas por allí -

En toda mi vida que, a la fecha quiero seguir diciendo que es corta, sólo he estado allí no más de 48 horas; en verano hace un calor infernal, en inverno hace un frío infernal también -en este caso infernal quiere decir verdaderamente malvado -

Pero la frase que me hace recordar este lugar, es increible por su arraigo y pintoresco uso.

Si llegas en agosto y te quejas del terrible calor, no tardará alguien que salga a defender el honor del calor de Cachanilla y te diga, aunque no te conozca - uuuy hubieras venido ayer, ayer sí estaba fuertísimo el calor -, si mientras caminas por el pequeño malecón en la noche, ves a los pescadores llegar con sus lanchas llenas de calamar, te acercas a uno para expresar tu asombro por la abundante pesca, mientras mueve las cajas a la orilla no chistará un instante en desairar tu asombro con un - Ja, esto no es nada, hubieras venido ayer, tuvimos que echar dos viajes de tanto calamar que había -

También, cuando se pasa por ahí, es mandatorio pasar a comer un hot-dog al carrito que esta en la plaza, son famosos porque hay unos que preparan con carne molida, muy sabrosos, sin embargo, si uno no quiere irse triste de vuelta a casa, no le vaya a decir al encargado que sus hot dogs están riquísimos, porque de haber llegado un día antes hubiera probado unos más buenos.

En Cachanilla el pan dulce es, digamos, lo artesanal, el artilugio culinario que la distingue, y es verdaderamente delicioso en todas sus formas, en ningún otro lugar de la península se encuentra competencia.

Lo truculento es cuando entras a una panadería y felicitas al panadero por las conchitas y los volovanes, si la respuesta te suena familiar, a lo mejor compraste pan de ayer.


martes, noviembre 20, 2007

Bites my ass

Hoy tengo que hablar de los focos del departamento; son como un Comité de dos miembros, siempre falta uno. Cuestan tres pesos pero nadie compra uno aunque un vendedor de focos este en el umbral del departamento ofreciéndolos a crédito. Si alguien se quiere bañar en la noche lo tiene que quitar de la cocina o de la sala, según sea el caso. Uno no cena hasta que el otro se bañe y viceversa. Hay otros dos focos en el depa, pero están tan viejos - tal vez porque salieron buenísimos - que quitarlos está cabrón, hemos visto que parecen como soldados a la roseta.

Ayer medio hice super, bueno, ni medio, sólo compré mayonesa, café y el foco que siempre ha faltado, regresé al depa y puse el foco en la mesa, esperando a que a alguien se le quitara la hueva de ir a ver dónde no estaba el foco que teníamos de comodín y lo enroscara.

No hubo respuesta de los demás, me puse en acción, busqué y enrosqué, regresé a lo que estaba haciendo.

Se levantó un wey a su cuarto y un flash acompañado de un ~pof~ anunció que el foco se había fundido; entonces este wey va al baño a quitar el foco de allí para ponerlo en su cuarto.

Luego mi otro roomate va a salir con su vieja y se tiene que bañar, va a la cocina y quita el foco que acabo de poner para ponerlo en el baño.

Ahora yo quiero cenar y tengo que esperar a que éste se bañe.

No viceversa hoy, sólo en la zucaritas con la leche afuera del plato.

lunes, noviembre 19, 2007

Reconsiderados

Es puente, nos hemos levantado tarde en el depa; Roomie 1 esta lavando la montaña de platos y cubiertos, Roomie 2 limpia los dos cuartos, yo limpio y aspiro la sala y el comedor.

Le pedimos a Irene que no viniera a limpiar hasta el miércoles, que se tomara el puente del veinte que rima tan bonito.

Estamos limpiando para que cuando Irene venga a limpiar, limpie agusto.



martes, noviembre 13, 2007

talc to you

En mis primeros 13 años de vida, el talco fue un ingrediente indispensable en mi diario existir, esta cosa polvosa, fina, secante y desodorante fue importante como lo es para todos los niños que fuimos - como lo son los actuales y los que siguen - unos hediondos.

Cuando recién nací ya era un niño muy bonito - de grande se me quitó lo bonito, me hice guapo, snif -, y estoy nomás así suponiendo que mi primer contacto con el talco fue en las nalgas cuando después de invitar a mi primer carga de desechos a conocer mi nuevo mundo, mi madre tomó la decisión de empolvarmelas para evitar rozaduras y demás perjuicios en mi frágil trasero.

Supongo que no mucho después hubo que aplicar talco en mi cuerpo completo en aquellos días de calor sofocante en que mi piel se irritaba y todo eso.

Hasta allí las cosas eran detalles tiernos de un bebé que es indefenso y apestoso en momentos de evidente inevitabilidad; el problema tal vez comenzó - y así la estrecha relación con este polvo, que duraría una década - cuando ya no pudo nadie, ni mi abuelo, seguir llamándome "bebé" y me convertí en niño.

Imagino aquel día, ya siendo niño, que regresé de la primaria, había tenido mi primera sesión, en el recreo, de gato, encantados, y lucha libre en la tierra, han de haber pensado que el señor del transporte escolar se equivocó de entrega, pero no, era yo, agrio.

De ahí fue probablemente cuando las patas comenzarón a apestar, mucho, terriblemente, un sólo zapato podía impregnar la casa completa que debo decir era grandísima, olía muy mal y no había como evitarlo, mi madre o mi abuela lo que hacía cada vez que me quitaba el calzado lo metían en una bolsa de plástico o los subían al techo a que se horearan.

Yo? no entendía por qué, ya de grande escuché el dicho que dice "el cuetero no huele la pólvora" y entendí por qué de mi inocente indiferencia.

Cuando nos juntabamos varios "amiguitos" en alguna casa a jugar fútbol o a los pelotazos, la madre encargada de la reunión sufría mucho, recuerdo caras de algunas de nuestras madres en un verdadero suplicio, pobres.

Luego, supongo yo que otra Desperate Mother le pasó el tip de mezclar ácido bórico con un buen talco desodorante - mi madre ya no ganaba para talcos - y lo aplicó; ya habían pasado muchos años de sufrimiento pero por fin lo logró, eliminó el problema.

Desde entonces tengo la costumbre de usar talco en mis pies, por higiene y porque se siente muy agusto y seco; pero antes usaba demasiado.

Ya de grandecito recuerdo la primera vez - o una de esas primeras veces - en que estaba con una chica en mi cama, la cosa se puso caliente, el verano se acercaba, habia calor en el ambiente y en nosotros, sudaba ella, sudaba yo, ambos ibamos irremediablemente en el camino correcto a coger.

Comenzamos a quitarnos la ropa, yo se la quité primero, recuerdo ese cuerpo delgado y firme, luego ella siguió en turno a desvestirme, quitó mi camisa, cinturón, bajó el zipper y abrió mis pantalones, antes de quitármelos se puso de rodillas en la cama para quitarme los calcetines.

Cuando quitó el primer calcetín de un sólo tirón, recuerdo nomás una nube blanca en su cara, luego estornudos y ojos llorosos. No hubo sexo.

Ahora sigo usando talco en los pies, pero poco, uno crece y logra depurarse hasta llegar a una higiene impecable; sin embargo, cuando se que puede pasar algo con alguna chica, esa noche prefiero no usarlo.


lunes, noviembre 12, 2007

Dosis de TV



~Suena teléfono~


Semidiós: - Sí, bueno?
Roomie: - Qué pedo wey? oye... -
Semidiós: - Qué quieres wey? -
Roomie: - No pos nada, que pedo?
Semidiós: - No hablas para nada? para qué hablas?
Roomie: - Nomás wey, qué pedo, qué estas haciendo?
Semidiós: - Pos aquí wey, viendo un poquito de televisión
Roomie: - Por qué te tienes que ir o te vas a dormir?
Semidios: - Nel, le cayó la cortina encima y veo nomás una pinche esquina
Roomie: - Qué mamon eres
Semidiós: - No me quiero levantar, snif


domingo, noviembre 11, 2007

Juan Sinmiedo

Soy un hijo de padres divorciados, nada difícil de entender si eres un wey que nació a mediados de los setentas como yo, o en los ochentas como otros, o en realidad en cualquier época. Mis padres, como ya lo he dicho, son fantásticos, pero no juntitos; mi padre fue, es y será un bohemio, mi madre, una hippie de closet, no había manera de que duraran juntos más de unos pocos meses después de que tuvieran la responsabilidad de críar un hijo juntos, se volverían locos -más- , así que mi madre regresó a la protección de su padre - como cualquier novela, un padre de mucho dinero y alta alcuria en la sociedad de mi tierra natal -

A pesar de que mis abuelos intentaron - los intentos los hizo mi abuela, que era la jefa de relaciones públicas en la familia, mi abuelo era un pan de dios y solo asumía las decisiones de su esposa - echar a mi padre no solo de cuanto departamento rentaba -de la ciudad si podían -, mi padre se quedó, porque quería verme crecer, y que yo creciera conociendo a mi padre.

Entonces a mi padre no solo le debo esta guapura, también haber crecido con él, mi personalidad, haber tenido una infancia memorable, ser el hombre que soy ahora, así como lo soy siendo feliz.

Este fantástico señor, sólo podía verme los sábados, de las nueve de la mañana hasta que cayera el sol sin importar que en invierno cayera cuatro horas antes - la mejor trampa que encontramos mi padre y yo fue que en invierno pasara por mi a las 7 de la mañana, no fue trampa pero mi abuela no pegó de gritos -

En verano ibamos directo a la playa, de regreso a comprar un pollo rostizado en la rosticería a unas cuadras de la casa, el pollo siempre estaba increible, y el agregado al momento siempre era quién ganaba el derecho a comerse todo el cuerito dorado del pollo.

Papá - Buenas tardes, me da ese pollo cachetón que esta dando vueltas allí por favor -
Semidiosito - Nu papá, ese nuuu, ese otro está más doradituuuu -
Papá - Disculpe, mejor ese que dice Christian, dile cuál hijo -
Semidiosito - Ese por favor, sí, ese! -
Papá - YO EL CUERITO! -
Semidiosito - PAPAAAAAAAA, NOOOOOOOOO, YOOOOOOOOOO, EL CUERITOOOOOO! -

Mi papá sabía que yo esperaba a que el me ganara el cuerito para yo luego luchar por él.
Yo sabía que el sabía.
Tantos años, cada sábado que optábamos por pollo, mi padre lo comió sin grasa, jamás perdí una lucha por el cuerito del pollo.

En invierno no íbamos a la playa, eran actividades en su casa o el patio, limpiar el acuario, jugar basketball, ver películas o cocinar algo juntos.

Verano o Invierno a veces yo andaba más cansado de lo normal y antes de que me llevara a casa, me dormía una siesta y le pedía a mi padre que me contara un cuento.

Semidiosito - Papá, cuéntame un cuento para dormirme un rato -
Papá - Un cuento? Qué cuento quieres que te cuente? -
Semidiosito - DE JUAN SINMIEDO PAPÁ -
Papá - A ver pues, mira, pero pon atención eh? -
Semidiosito - Siii! -
Papá - Juan Sinmiedo y sus amigos estaban parados frente a una casota grande grande al final de la calle, y como Juan Sinmiedo era famoso en la escuela por no tenerle miedo a nada, ni a la Directora, pues lo retaron a que se fuera a dormir una noche a la vieja casona donde se decía había fantasmas; entonces Juan Sinmiedo aceptó el reto y....
Semidiosito ~ZZZZZzzzzzz~

Jamás pasé de esa parte del cuento, mi padre jamás se supo un solo cuento de Juan Sinmiedo, ni ningún otro, si los hubiera sabido no los hubiera necesitado.

Ya tenía lo que quería, y nunca ha sido de otra manera.

Te amo papá.


viernes, noviembre 09, 2007

Agua Quinada, ahora me gusta mucho menos

No se realmente cómo comenzar a escribir esto que, huelga decir, voy a comenzar a escribir.
Puedo iniciar este texto mencionando al multicitado refrigerador como escenario de este suceso de escalofriantes consecuencias; o tal vez, aludiendo directamente a la pareja de cristalinas protagonistas que, digo sin exagerar, me tienen muy alejado de la tranquilidad.

Mejor comienzo a como me salga esto, que es la verdad, pura y fea verdad.

El refrigerador del depa de por sí ya tiene historia y nos hace sospechar de que hay algo en él que no es consistente con el comportamiento de el resto de los refrigeradores que hemos conocido, sin embargo no dejamos de pensar que, quizá todo se deba a un simple dipsómano en la línea de ensamblaje, nada más.

Por otro lado, y entrando de lleno al tema que pone la piel de gallina, haré una pequeña retrospectiva:

El año pasado vine al DF, era Octubre, me quedé todo el mes, recién llegando a los pocos días, mi roomie, el menor, tuvo a bien tirar un party en el departamento, hubo mucho vodka y mucha agua quinada, peda de la cual no quedó nada vivo, más que dos botellas de agua quinada peñafiel que por no tirarlas fueron a dar al refrigerador.

Ha habido desde entonces muchas otras borracheras aquí, con vodka y agua quinada - que dicho sea de paso detesto y cambio por agua mineral y jugo de limón - e invariablemente ese par de botellas han salvado sus pellejos de forma inexplicable.

Personalmente desde que comenzaron a pasar los meses, las botellas de agua quinada peñafiel olvidadas en el refri detonaron mi impaciencia, estorban, quitan espacio, se caen, ruedan dentro del electrodoméstivo sin vergüenza, ni consideración, han aplastado aguacates maduros, tomates, y también caído en salsas y caldos que dejamos destapados. No las quiero, ni las quieren mis roomies, pero ahi siguen impunes.

Este asunto de desagusto por las mentadas botellas no había pasado de eso, molesta presencia estorbosa; hasta anoche, cuando no sólo yo, sino también mi roomate notamos con miedo y tintes de pavor algo que creemos sobrenatural. Arranco ahora con lo que pasó:

Antenoche mi roomate llegó con sus compitas de la escuela, con una botella de vodka - que por la marca debí haberlos corrido, de entrada -, hielos y un six de botellas de agua quinada; ante esta escena prosiguió un diálogo parecido a este:

- No mames, Karat!, el vodka más corriente que le sigue ya viene botellas de plástico wey, no mames!
- Pues es que es el barato y embrutece.
- Si ya vi, te costó más caro el six de agua quinada francesa que compraste, menso.
- Chale si es cierto, 30 pesos más, no nos dimos cuenta!
- Además wey, ahi en el refri están las dos putas botellas de agua quinada que tienen como un año ya, estan cerradas por qué no aprovechan y las matan de una vez, me caga verlas ahi dentro.
- Huh? No wey ya no están, ahorita antes de ir a comprar las cosas revisé para ver cuántas botellas de agua quina comprábamos y no las ví.
- Nah no mames, ahi las vi en la mañana, además quién chingados se las va a llevar o tomar?
- Pues no estaban, a ver vamos!

Los dos volvimos a revisar el refrigerador, todas las repisas, la puerta, hasta la caja de las verduras y el congelador, las botellas no estaban, hasta revisé la alacena, los cajones de los cubiertos y "el cajón de chingaderas"; a pesar de que no encontrarlas no pasó de ser algo muy extraño y ya, sólo pensé - no se quién se las chingó pero que bueno -.

Ayer desperté tarde, como siempre saludando al día con una rascada de nalgas; Acudí a la cocina a preparar café, recuerdo que al sacar el café del refri no vi las botellas de agua quinada y estalló en mi rostro, una sublime y delicada sonrisa de gusto.

A media tarde, volví a abrir el refirgerador en un desesperanzado intendo de encontrar comida que no había, las botellas de agua quinada ausentes restaron amargura al desengaño alimenticio, fui a comer tacos de guisado al metro.

En la noche, mi roomate y un amigo jugaban FIFA 2008 en el xbox, yo chateaba y en resumen pendejaba plácidamente cuando la sed me levantó hacia el refri para sacar una Coca Zero que había comprado medio caliente y habia metido a enfriar.

Al abrir, en la primer repisa, digamos que a la altura de mis ojos segun se agacha un poco uno, perfectamenete colocadas una al lado de la otra, las dos botellas de agua quinada marca peñafiel estaba de vuelta dentro de refrigerador.

Un hilo de frio recorrió mi espinazo, regresé corriendo a la sala a reclamar/decir a este wey que la botellas estaban de nuevo ahi dentro, pensaba que era una broma pero la cara que le vi a mi roomate dijo lo contrario, pude ver como se le puso la piel de gallina, se levantó de un brinco y fuimos de nuevo a ver.

Las dos ahi estaban, como riéndose de nosotros, las mismas, las mismas raspaduras en las etiquetas, las mismas manchas de salsa en las corcholatas.

Practicamente sólo yo había estado en el departamento desde que no las vimos hasta anoche, no se qué pedo con esas aguas quinadas, pero esto no esta nada chido, ya hemos platicado y no sabemos qué hacer.

Quién exorcisa aguas quinadas? un repartidor ?


Ejercicio 6, Metatextos

Ya se publicaron anoche los textos derivados del Ejercicio No. 6.

El ejercicio consiste en escribir algo bajo estas reglas: REGLAS

El textito que envié HA SIDO ESTE.

martes, noviembre 06, 2007

Es Tirón

Tengo un tirón muscular en el cuello, del lado derecho. Siento que va desde detrás de la oreja (sí, la derecha) hasta el homóplato -cuando era pequeño confundía Homóplato con un filósofo griego- pero entrando por un costado.

No puedo voltear la cabeza hacia el lado izquierdo casi nada y para el lado derecho sí, pero sólo moderadamente. Ahorita un sopresivo -¡AGUAS WEY! - me puede tirar al suelo entre dolor y mentadas de madre.

El estrés, la tensión nerviosa en combinación de una mala siesta pueden -según dicen- derivar en una tortícolis o dolor muscular en el cuello y espalda.

A pesar de que históricamente he sufrido de este mal - a cada rato despierto con la cabeza soldada al cuerpo como figura de acción de las que venden en el centro - no encuentro una cura o alivio perfecto y siempre tengo que sufrir mucho tiempo, Naproxeno es lo que tiene a bien ayudarme y es todo lo que conozco.

Recuerdo el remedio que consiste en usar unos calzones recién quitados - aún calientitos, no vale microondas y una buena asoleada, el calor nalgal es el bueno -, luego tomas los calzones formas una especie de banda, rodeas el cuello y tomándolo con las manos de cada extremo realizas un movimiento tipo lavadora, así pasando el calor del culo ajeno y proporcionando un masaje que pretende relajar los músculos tensos.

Lo único que se es que me está dando en la madre este dolor de cuello, me voy a tomar otras pastillas, las que encuentre, total.

~Busca teléfonos de amigas bonitas~


lunes, noviembre 05, 2007

Consideración

La chica que viene los lunes a asear el departamento lo deja tan limpio que estamos pensando en rentar otro lugar para vivir el resto de la semana y no ensuciar este.


Calzando Orgullo

El orgullo es a veces como ese par de finos zapatos que compraste y nunca te quedaron bien: te los pones para presumirlos, aunque duela.

domingo, noviembre 04, 2007

Orgullo Maggi


El Jugo Maggi es a la comida como el orgullo es a una relación, mejora el sabor o le da en la madre.


jueves, noviembre 01, 2007

4, cuatro, IV


No me había dado cuenta, este blog ha cumplido ya cuatro años... y no deja de ser una mezcla de ocio, reflexión, espíritu y simples ganas de compartir lo que pienso, como lo pienso.

Gracias.


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