Get your own blogNext blog
Image hosted by Photobucket.com

jueves, diciembre 20, 2007

Las de chicharrón de la esquina

Con el título de este escrito no quiero decir que vivo cerca de un Hooters, sino de un pequeño -pero popular - puesto de quecas. Desde que llegué a la ciudad he pasado por ahi casi a diario, en primer lugar porque está en camino a la parada del micro que tomaba para ir a la oficina y en segundo - y no menos importante - porque esta en camino al Seven Eleven que Dios tuvo a bien colocar convenientemente muy cerca de mi.

Observador como lo soy, fallé siempre eh poner la sufiente atención a este puesto de quecas a pesar de que casi siempre lo vi abarrotado de comensales parados y sentados en cuanto espacio hay disponible alrededor. Por más fan que soy de las quecas de chicharrón prensado, pasaron meses y meses antes de que me sirviera ocurrir al mencionado local gastronómico a saciar mi curiosidad, y por qué no decirlo, una hambre que me cargaba atrasadísima.

Este puesto de quecas, a pesar de ser pequeó, tiene todo un amplio organigrama organizacional jamás visto por su servidor en otros negocios del estilo.

Visto desde este punto de vista -que no encontré muchos - el puesto quequero tiene una estructura como la siguiente:

Director General.- La señora chaparrita y gorda que tiene control de la masa y la mesa de ingredientes con vista -desde su oficina - de todo lo que ocurre dentro y fuera del establecimiento. Chismea tanto que uno puede pensar que tanta gente está allí nomás esperando que en una de esas se prense un dedo.

Jefa de Caja y Compras: Imagino que es su hija, están igualitas nomás que tiene ésta, distintas tareas, la más importante es cobrar, sólo según el organigrama, ella está encargada además de tomar las órdenes que luego olvida, cuando uno las recibe también ya olvidó qué fue lo que pidió, y hacer caras - muy feas - cuando no dejan propina.

Conserje y Metiche: Una señora, de pelos chinos que parecen de una bobina desenrollada y un delantal que, si uno presta atención, no es floreado sino blanco con históricas manchas de salsa. Ella se encarga de echar el ojo en todo, que lo que está en el comal no se queme, que la cobradora cobre, que la masa no falte, y que el mitote no se detenga. No la vi mover nada en el comal, hacer masa, cobrar ni tomar órdenes, sólo recordarle a la Directora General que no se había tocado el tema de las recientes declaraciones de Fabiruchis.

Operadora de Comal: La más alivianada de todas seguramente por no tener relación sanguínea con las anteriores; en este departamente es donde la magia ocurre, quecas, tacos y gorditas con guarniciones de nopalitos y papas asadas en cuadritos. Nadie más -por lo que he visto - puede meter las manos al queso si es que alguien pide una "quesadilla de queso" o un taco de bistec con queso. He sospechado que ella no es sólo una subordinada, sino que también es la dueña del queso, terminaba mi cuarto taco con queso cuando vi que, esta muchacha, al preparar una queca con queso dejó caer un trozo de queso al suelo, la ví levantarlo, lo aprisionó en su mano, volteo discrétamente sólo para devolverlo a la bolsa de queso que celósamente custodia.

Cuando ví esa acción, entrecerré los ojos y volteé ligeramente al cielo, imaginé un comercial de televisión anunciando: "Las Quecas de la Esquina, ahora adicionadas con Hierro".

Ordené una más de chicharrón prensado, con queso.


This page is powered by Blogger. Isn't yours?