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lunes, octubre 08, 2007

Consecuencias

Llevo cuatro días cayendo dormiro después de las ocho de la mañana, no es divertido; cuando por fin me quedo dormido no es por una consecuencia normal de el sueño que llega sino de un terrible cansancio mental de estar despierto por fuerzas inexlicables y en consecuencia repasar media vida en pensamiento.

Cuando despierto, noto que no escuché ninguna de las tres alarmas, ni al par de weyes que tengo por roommates que hasta para ponerse los calcetines hacen un chingo de ruido, despierto a la una de la tarde, con dolor de cabeza y sintiendo que no he descansado, esta sensación física se me está acumulando a niveles ya muy desagradables.

Tenía muchos años sin sufrir este insomnio, había olvidado cómo se siente la cara, como guante de catcher y los ojos como canica corriente.

Me meto a dar un regaderazo, el agua caliente en mi espalda me hace siempre sentir bien, siempre dejo el boiler encendido mucho tiempo, porque me gusta que el agua esté hirviendo, que me queme y que llene de vapor el baño, dejar de ver claro y respirar espeso, como emulando mis pensamientos del momento.

En un agujero en la nube de vapor he visto un cabello rubio y largo recorriendo los azulejos de la regadera, es muy rubio, es muy largo, deduzco ipso factum que no puede pertenecer a ninguno de mis compañeros de departamento.

No tengo en mente ninguna sospechosa dueña de ese cabello, ¿cuánto tiempo no he dormido? ¿cuánto tiempo he dormido y no me he dado cuenta?

Recuerdo a Mel, la única rubia con la que realmente he tenido que ver, ojos verdes y pelos de elote muy muy güeros, blanca, petite y ñoñísima, la quise mucho, ella a mí también, pero fue explosivo y rapidamente todo se salió de control, todo terminó en paz pues nunca hubo guerra, solo unos cuantos moretones espirituales que sanaron en un santiamén.

Siempre he afirmado que las rubias de ojos claros son el tipo de mujer que prefiero, pero las mujeres que han formado parte de los cambios importantes en mi vida han sido invariablemente trigueñas o morenas.

Necesito una rubia para que me ayude a dormir, y una morena que me mantenga despierto.

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