Get your own blogNext blog
Image hosted by Photobucket.com

miércoles, agosto 08, 2007

Aromartirizante

No es nada nuevo saber que los hombres nos tiramos pedos, eructamos y en general, generamos olores a animal, las mujeres no.

Y como en el depa vivimos tres weyes, hay momentos en que el asunto se vuelve una sinfonía de olores cuando estamos los tres y hasta amigos de visita.

El lunes que hicimos algunas compras de artículos de limpieza decidimos comprar un arsenal de aromatizantes y chingaderas del estilo para atacar este padecimiento tan rancio (en todos los sentidos de la palabra) de nuestro género.

Colocamos un aromatizante en la sala, de los eléctricos con un frasco que contiene el aromatizante líquido, compramos además dos botes de spray de aromatizantes, neutralizante antibacterial para rociar los cuartos y de forma más directa en sofá, camás y demás mobiliario que por su naturaleza tienda a almacenar texturas aéreas más allá de lo aceptable.

Ahora entramos al departamento y huele rico, no se detecta ningún intruso aromático extraño en la pequeña biósfera doméstica.

Sin, embargo, la emisión al aire de gases raros y demás partículas no se detiene, los sonidos y los colores extraterrenales que se observan en calcetines advierte su presencia, sólo que ahora podemos seguir viendo la tele sin voltear a ver al compañero con gesto de desaprobación y arrojar la prendas al cesto de ropa sucia sin sufrir tanto remordimiento.

A fin de cuentas el daño real persiste.

Es como anestesiarte antes de recibir una patada en el culo.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?