Get your own blogNext blog
Image hosted by Photobucket.com

sábado, abril 07, 2007

Oriundez y autoctonismo

Alejandro, uno de mis más grandes amigos, viaja mucho, tiene la fortuna de que gracias a su trabajo de piloto de aerolínea comercial, tiene descuentos y muchas facilidades para visitar practicamente cualquier lugar del mundo, el muy cabrón.

Le envidio mucho la parte de los viajes, ya que estos ilustran y todo eso que es así, la parte que no le envidio es ser piloto, he visto como su trabajo es estresante, y la sola idea de pasartela viviendo en hoteles me da una hueva terrible, es una chinga y los horarios siempre son un desmadre, cambios de vuelo, el clima y claro, volar una madrezota de metal que si bien está bien fabricada no deja de ser una máquina que brrrr, puede fallar, no se lo deseo.

La parte divertida es cuando este wey ha llegado de vacaciones, de Tailandia, Singapur, Japón, India, Londres Montreal o dónde se la haya pegado la gana, al muy cabrón; nos reunimos los de siempre, esperamos nuestros souvenirs que exprésamente ordenamos por los que no se tienta la billetera para comprarlos, uno de nosotros puede pedir un encendedor corriente y el otro pudo pedir el jersey de Beckham original de 150 dólares, no importa, aquí todos son lo mismo "souvenirs" y cada quién pide lo que se le antoje tener como tal.

Pero no es la esperanza del souvenir lo que nos une esa noche, sino la crónica del viaje, los lugares y la experiencia en general alrededor de unas buenas botellas de whiskey, como este wey no se va en toures ni mamadas de esas, que es lo que siempre he pensado que es lo ideal, siempre tiene cosas interesantes qué contar de la vida en aquellos lugares distantes y de culturas distintas.

No sabía que en Singapur está prohibido mascar chicle en lugares públicos, le pregunté si era por los mascadores pasivos, me dijo que no, la ley pretende tener una ciudad super limpia, y así mil detalles curiosos de otros lugares; supe también despues de su viaje a Italia que, la torre de pizza, por su antiguedad ya no quedan vestigios en su estructura ni del queso o de la salsa de tomate.

Anoche que nos echamos unos tragos en casa del Chino, nos comentó su plan de las próximas vacaciones, quiere ir a Jamaica, y se comenzó a hacer la lista de souvenirs.

Le pedí que me trajera un litro de agua.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?