Get your own blogNext blog
Image hosted by Photobucket.com

jueves, noviembre 10, 2005

DriveWey

He traído una pinche gastritis estos últimos días que siento que me comí unas granadas, pero de mano.

Hoy me tardé diez minutos más en llegar a la oficina; no se qué condiciones astrológicas, climáticas o meramente karmáticas (o Kármicas o como chingados se escriba) concurren esos días en que frente a mí van cinco carros conducidos por un pendejo (un pendejo por carro, wey).

Y no es lo mismo, a todos nos toca un pendejo conduciendo frente a nosotros, que viaja a 10 km por hora en el carril rápido y nos encierra, un pendejo que pisa el freno como epileptico y te tiene nomás adivinando el momento en que le vas a dar un putazo.

No es lo mismo nomás un pendejo cotidiano que a lo mucho en un par de cuadras descartas a la chingada, que te toquen tanto pendejo en "Congaline" cada uno haciendo sus pendejadas; eran cinco pendejos, alcancé a verlos a todos y observarlos brevemente en virtud de que uno a uno fueron sorteados en mi travesía.

Uno, el primero en la línea (de aquí para allá pues), era el tipo de pendejo quese le ve a leguas que nació con el reciéntemente descubierto gen MdV (Manejo de la Verga) que se creía solo existente en el género femenino.

El otro, después de que el primero se metió a un estacionamiento mordiendo guarnición, resultó ser de los pendejos distraidos y son capaces de moler café o jugar Scrabble mientras conducen; a este wey le pitaron dos veces en una cuadra, se estacionó.

El que siguió en la fila del tedio fue el que menos dió lata, un pendejo que hasta me cayó bien, por pendejo.

El cuarto era un pendejo por una simple razón: nunca pudo rebasar al quinto pendejo que era de los pendejos que andan a 5 km/h.

Yo, para no parecer un pendejo más al final de la línea, saqué el periódico y me hice wey.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?